Es normal que aceptemos los términos generales de cualquier aplicación informática que vayamos a instalar en nuestro ordenador, sin apenas leer las condiciones anteriormente y no imprimir una copia en papel, para proteger nuestros derechos como consumidores. Algunas veces, esta costumbre se extienda en la utilización de internet, por ejemplo, cuando contratamos un servicios, adquirimos [...]